Avería de la sonda lambda

0
0
0

Una avería en la sonda lambda (sensor de oxígeno) provoca un aumento del consumo de combustible, una pérdida de prestaciones dinámicas del vehículo, un funcionamiento inestable del motor al ralentí y un aumento de la toxicidad de los gases de escape. Por lo general, las causas del fallo del sensor de concentración de oxígeno son daños mecánicos, la rotura del circuito eléctrico (señal) o la contaminación del elemento sensible del sensor con productos de la combustión. En algunos casos, por ejemplo, al generarse los códigos de error P0130 o P0141, se enciende el testigo Check Engine en el cuadro de mandos. Es posible utilizar el coche con la sonda lambda averiada, pero esto conllevará los problemas mencionados anteriormente.

Avería de la sonda lambda

Función de la sonda lambda

La sonda lambda se instala en el colector de escape (su ubicación exacta y la cantidad pueden variar según el vehículo) y monitoriza la presencia de oxígeno en los gases de escape. En la industria del automóvil, la letra griega «lambda» designa el coeficiente de exceso de aire en la mezcla de combustible y aire. Por esta razón, al sensor de oxígeno se le llama comúnmente «sonda lambda».

La información proporcionada por el sensor sobre la cantidad de oxígeno en los gases de escape es utilizada por la unidad de control del motor (ECU) para corregir la inyección de combustible. Si hay mucho oxígeno en el escape, significa que la mezcla que entra en los cilindros es pobre (tensión en el sensor 0,1…0,3 Voltios); si hay poco oxígeno, la mezcla es rica (tensión en el sensor 0,6…0,9 Voltios). En consecuencia, se ajusta la cantidad de combustible inyectado. Esto afecta no solo a la dinámica del motor, sino también al funcionamiento del catalizador.

En la mayoría de los casos, el rango de funcionamiento eficaz del catalizador es de 14,6…14,8 partes de aire por una parte de combustible. Esto corresponde a un valor lambda igual a uno.

En algunos coches, el diseño prevé el uso de dos sensores. Uno situado antes del catalizador y otro después. La tarea del primero es corregir la composición de la mezcla de aire y combustible, y la del segundo, verificar la eficacia del catalizador. Constructivamente, los sensores suelen ser idénticos.

¿Afecta la sonda lambda al arranque?

Si desconectas la sonda lambda, aumentará el consumo de combustible y la toxicidad de los gases, y a veces se producirá un ralentí inestable. Sin embargo, este efecto solo se manifiesta después de que el motor se haya calentado, ya que el sensor de oxígeno comienza a funcionar a temperaturas superiores a +300°C. Para acelerar su entrada en funcionamiento, su diseño incluye un elemento calefactor especial que se activa al arrancar el motor. Por lo tanto, justo en el momento del arranque, la señal de la sonda lambda no se tiene en cuenta.

El testigo de fallo motor («Check Engine») se enciende por una avería en la sonda lambda cuando la ECU registra errores concretos relacionados con daños en el cableado o en el propio sensor.

Síntomas de avería de la sonda lambda

El fallo de la sonda lambda suele ir acompañado de los siguientes síntomas:

  • Empeoramiento de la tracción y reducción de las prestaciones dinámicas del vehículo.
  • Ralentí inestable. Las revoluciones pueden oscilar y caer por debajo del nivel óptimo. En casos críticos, el coche no mantiene el ralentí y se cala si no se acelera.
  • Aumento del consumo de combustible.
  • Aumento de la toxicidad del escape. Los gases se vuelven opacos (humo grisáceo o azulado) y tienen un olor fuerte a combustible sin quemar.

Estos signos también pueden indicar otras averías. Por ello, para determinar con exactitud el fallo del sensor de oxígeno, son necesarias comprobaciones con un escáner de diagnóstico y un multímetro (para verificar el circuito de calefacción y la señal).

Los problemas con el cableado del sensor suelen quedar registrados en la ECU. Se generan códigos de error como: P0136, P0130, P0135, P0141. En cualquier caso, es necesario comprobar el circuito del sensor (presencia de tensión e integridad de los cables), así como observar su gráfico de funcionamiento (oscilograma).

Causas de avería de la sonda lambda

La vida útil de una sonda lambda es de unos 100.000 km, pero existen factores que la reducen considerablemente:

  • Fallo en el circuito. Rotura de los cables de alimentación o señal, daños en el circuito de calefacción. Si la calefacción falla, el sensor empieza a funcionar con mucho retraso (solo tras calentarse con los gases de escape). También es posible un cortocircuito.
  • Cortocircuito interno del sensor. En este caso, queda totalmente inutilizado.
  • Contaminación del elemento sensible. Al cubrirse de hollín o depósitos de aditivos, el sensor deja de reaccionar correctamente a la composición de la mezcla («envenenamiento» del sensor).
  • Sobrecargas térmicas. Suelen ocurrir por problemas de encendido, cuando el combustible termina de quemarse en el colector.
  • Daños mecánicos. Golpes al conducir por terrenos irregulares o accidentes.
  • Uso de selladores de silicona durante la instalación, cuyos vapores inutilizan rápidamente el sensor.
  • Múltiples intentos fallidos de arranque del motor (acumulación de combustible en el colector).
  • Contacto de fluidos técnicos (aceite, anticongelante) con la punta cerámica.

Reducen significativamente su vida útil: el desgaste de los segmentos del pistón, la entrada de refrigerante en el aceite y una mezcla excesivamente rica.

Cómo diagnosticar una sonda lambda averiada

Los especialistas de BOSCH recomiendan comprobar el sensor cada 30.000 kilómetros o ante la aparición de síntomas de avería.

Inspección visual y comprobación con multímetro

  1. Evalúa la cantidad de hollín en el tubo de la sonda. Si hay demasiado, el sensor funciona incorrectamente (reacciona «lentamente»).
  2. Determina el color de los depósitos. Los depósitos blancos o grises indican aditivos en el combustible o aceite. Los depósitos brillantes señalan la presencia de plomo en el combustible; un sensor así debe sustituirse.
  3. Comprueba con un multímetro la integridad del cableado. Normalmente, el sensor tiene 4 cables: dos para la calefacción (blancos), uno de señal (negro) y masa (gris). Los colores pueden variar.
  4. Comprueba la resistencia del calentador. Desconecta el conector y mide la resistencia entre los cables del calentador. Debe estar entre 2 y 14 Ohmios (el valor exacto depende del modelo). Si el circuito está abierto (resistencia infinita), el sensor está averiado y requiere sustitución.
  5. Comprueba la alimentación: en el conector del lado de la ECU, con el contacto puesto, debe haber tensión (normalmente 12V) en los contactos de la calefacción.

Vídeo: Cómo comprobar la sonda lambda

La sonda lambda es un dispositivo frágil con un elemento cerámico. No la dejes caer. Al instalarla, utiliza obligatoriamente grasa de alta temperatura para la rosca (evitando que toque la punta del sensor) y respeta el par de apriete.

Comprobación con osciloscopio

La forma más precisa de ver el funcionamiento del sensor es con un osciloscopio. Puedes usar un equipo profesional o un adaptador para portátil. La condición principal es que el motor esté caliente.

Gráfico de funcionamiento correcto de la sonda lambda

Con un sensor en buen estado, la tensión debe variar constantemente entre 0,1 y 0,9 V. El gráfico se asemeja a una sinusoide uniforme con una frecuencia de cambio de al menos 1 vez por segundo al ralentí.

Gráfico de una sonda muy sucia (reacción lenta)

Gráfico de funcionamiento con mezcla pobre

Gráfico de funcionamiento con mezcla rica

Gráfico de funcionamiento con mezcla muy pobre

Si la línea del gráfico es plana y no cambia al acelerar, el sensor está «muerto» o hay un corte en el circuito. Si los cambios ocurren muy lentamente, el sensor está «envenenado» o envejecido.

Reparación y recuperación de la sonda lambda

Es importante entender que si el sensor tiene el calentador quemado (circuito abierto) o la cerámica rota, no tiene reparación. La única solución es cambiarlo por uno nuevo (preferiblemente original o un análogo de calidad, como Denso o Bosch).

Sin embargo, si el sensor está eléctricamente bien, pero responde con lentitud debido a la carbonilla, se puede intentar limpiarlo.

Limpieza con ácido fosfórico

¡Atención! No intentes desmontar el sensor, limar el capuchón protector ni limpiar la cerámica mecánicamente (lija, cepillo); esto lo inutilizará irremediablemente.

Para intentar recuperar un sensor sucio:

  • Vierte una pequeña cantidad de ácido fosfórico (o convertidor de óxido activo) en un recipiente de vidrio.
  • Sumerge en el ácido solo la parte activa del sensor (la punta con los orificios). No sumerjas el cuerpo ni la entrada de los cables.
  • Déjalo actuar entre 15 y 20 minutos para que el ácido disuelva el hollín.
  • Lava bien la punta con agua y sécala antes de la instalación.

Si este procedimiento no devuelve la rapidez de respuesta al sensor (verificado con osciloscopio), la pieza debe ser sustituida.

¿Fue útil este artículo?

Sus comentarios nos ayudan a mejorar nuestro contenido.

¿No encontraste la respuesta a tu pregunta?
Pregunta en los comentarios. ¡Responderemos sin duda!

Discusión (0)

¡Inicia sesión para comentar!
Iniciar sesión

¡Aún no hay comentarios!