Humo azul por el tubo de escape
La aparición de humo azul por el tubo de escape suele pillar por sorpresa a muchos conductores. Esto es una consecuencia directa de la entrada de aceite de motor en los cilindros. ¿Cuáles son las causas y qué medidas se deben tomar para solucionar el problema?
Por qué sale humo azul del escape

Antes de diagnosticar la avería, hay que tener en cuenta que la visibilidad del humo depende de:
- la temperatura del motor;
- la calidad del aceite del motor;
- las revoluciones a las que trabaja el motor;
- la temperatura y la humedad ambiental.
El color del humo «aceitoso» puede variar desde un tono azulado ligero hasta un azul denso. Su característica principal es que es grasiento. Este humo tarda en disiparse en el aire y contiene gotitas de grasa. A diferencia del vapor blanco (condensación o anticongelante), el humo azul indica inequívocamente que se está quemando aceite.
Signos indirectos que indican la entrada de aceite en los cilindros:
- el motor «ratea» (funciona de forma inestable);
- aumenta considerablemente el consumo de aceite (puede llegar a 1 litro cada 1000 km o más);
- las bujías se estropean rápidamente (se engrasan);
- cambios en la compresión;
- problemas para arrancar el coche en frío;
- olor a quemado.
Cómo entra el aceite en los cilindros
El aceite llega a la cámara de combustión por las siguientes vías:
- a través de segmentos (anillos) del pistón desgastados;
- a través de la holgura entre los vástagos de las válvulas y las guías (desgaste de los retenes de válvula);
- debido a una avería en el turbo (en motores turboalimentados);
- a través del sistema de ventilación del cárter.
Averías principales
Las causas más frecuentes del humo azul son:
- desgaste o endurecimiento de los retenes de válvula;
- aparición de rayaduras en la superficie del cilindro;
- agarrotamiento o desgaste de los segmentos del pistón;
- desgaste de las guías de válvula.

Retenes de válvula
Para diferenciar entre problemas de válvulas y del grupo de pistones, es necesario medir la compresión. Si es baja, se realiza una prueba sencilla: se añade un poco de aceite al cilindro y se mide de nuevo. Un aumento brusco de la compresión indicará un problema con los segmentos. Si no hay cambios, el problema está en la culata (válvulas, retenes).
Desgaste de los retenes de válvula
Cuando los retenes pierden elasticidad, la cantidad de aceite que entra en los cilindros aumenta al ralentí y al frenar con el motor (alto vacío en el colector de admisión). Un signo característico es una nube de humo azulado al dar un golpe de gas tras un largo periodo al ralentí o al arrancar el motor.
Defectos en el estado de los cilindros

Superficie de un cilindro desgastado
Las rayaduras y arañazos en la camisa del cilindro hacen que el aceite se retenga en los huecos y se queme. Causas de estos defectos:
- Presencia de partículas abrasivas en el aceite (aceite sucio, filtro en mal estado).
- Corrosión (por inactividad prolongada sin conservación).
- Sobrecalentamiento del motor o reparación de mala calidad.
Alteración de la geometría del cilindro
Desgaste natural por el cual el cilindro adquiere forma ovalada. El diagnóstico se realiza con un alexómetro. Si las desviaciones superan las tolerancias, es necesario rectificar el bloque a una medida de reparación.
Agarrotamiento de los segmentos

Pistón carbonizado
Los segmentos rascadores de aceite pueden «pegarse» (carbonizarse) debido a la acumulación de carbonilla, perdiendo movilidad. La causa suele ser aceite de mala calidad, sobrecalentamientos o cambios de lubricante poco frecuentes. Los segmentos dejan de retirar el aceite de las paredes y este se quema. A menudo ayuda un procedimiento de descarbonización química, si el desgaste de las piezas aún no es crítico.

Causas de la aparición de humo azul

Posibles motivos del humo azul
Causas atípicas y diagnóstico
A veces los propietarios notan humo azulado en coches nuevos. Al contrario de lo que se suele creer, esto no es normal en un motor moderno en buen estado. Si un coche nuevo echa humo azul, es motivo para acudir a la garantía (posible defecto de fábrica en el montaje o defecto en la culata).

Causa del humo en diésel y motores con turbo
Si el motor está equipado con turbo, la causa suele estar en el desgaste de los retenes del eje del turbocompresor. El aceite entra en el conducto de admisión y luego en los cilindros. Para diagnosticarlo, desmonte el manguito del intercooler o de la admisión: la presencia de un charco de aceite en el interior indica una avería en el turbo.
Si el coche es antiguo y tiene cambio automático con modulador de vacío, el humo puede deberse a la rotura de la membrana del modulador. En este caso, el aceite de la transmisión es aspirado hacia el colector de admisión. Se diagnostica por la bajada del nivel de aceite en la caja de cambios y un olor específico en el escape.
Averías mecánicas graves:
- Rotura de los tabiques entre los segmentos del pistón (frecuentemente por detonación).
- Deformación de las faldas de los pistones o de las bielas (tras un bloqueo hidráulico).
Conclusiones
Conducir echando humo azul no es recomendable. Esto provoca un aumento de carbonilla en las válvulas, avería del catalizador y de las sondas lambda, además del riesgo de que el nivel de aceite baje por debajo del mínimo sin darse cuenta. La sustitución a tiempo de los retenes de válvula es mucho más económica que una reparación capital del motor, que será necesaria si se ignora el problema.
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