Por qué pierde aceite el turbo: causas principales y reparación

0
0
0

La pérdida de aceite en el turbo puede deberse a diversas razones: desde un filtro de aire obstruido y problemas con la ventilación del cárter hasta un desgaste crítico del propio turbocompresor. En la mayoría de los casos, la fuga está provocada por factores externos que pueden solucionarse sin necesidad de sustituir este costoso componente.

Fuga de aceite en el turbo

Causas del consumo de aceite en el turbo

Antes de realizar un diagnóstico, es importante entender las normas de consumo. Cualquier turbo consume una pequeña cantidad de aceite por evaporación técnica. Sin embargo, un consumo de 1,5–2,5 litros cada 10.000 kilómetros, que algunas fuentes consideran normal, es motivo de preocupación en un motor moderno en buen estado. Si tienes que rellenar más de 1 litro entre cambio y cambio, es necesario buscar la causa.

A menudo, el problema no radica en una avería del turbo en sí, sino en la alteración de las presiones en la admisión o el escape, lo que provoca que los sellos (anillos dinámicos), aun estando en buen estado, empiecen a dejar pasar aceite.

Filtro de aire obstruido. Es la causa más frecuente. Si el filtro está sucio, se crea un vacío excesivo (depresión) en la entrada del compresor. Debido a la diferencia de presión, el aceite es literalmente succionado desde el cuerpo de los cojinetes hacia la parte de admisión (la caracola fría).

Problemas en el conducto de aire. Si el manguito de admisión está deformado u obstruido, el efecto será similar al de un filtro sucio: mayor resistencia en la admisión y succión de aceite desde el cartucho del turbo.

Falta de estanqueidad en la admisión. Las grietas en la caja del filtro o en los manguitos posteriores permiten la entrada de polvo y arena. Este material abrasivo desgasta los álabes de la turbina, aumenta las holguras e inutiliza el turbo rápidamente.

Problemas con el aceite. Los motores turboalimentados son sensibles a la calidad del lubricante y a sus intervalos de cambio. El aceite sucio carboniza los canales de alimentación y retorno, y provoca un desgaste abrasivo en los cojinetes de fricción. Utiliza solo aceites homologados por el fabricante (generalmente sintéticos) y cámbialos con frecuencia, preferiblemente cada 7.000–8.000 km si se busca máxima durabilidad.

Presencia de aceite en el intercooler. Es admisible una pequeña cantidad de vapor de aceite en los manguitos (procedente del sistema de ventilación del cárter). Pero si del intercooler sale aceite líquido, es señal de una fuga desde el lado del compresor debido a un filtro de aire obstruido o problemas con el drenaje del aceite.

Paso de aceite a la parte caliente (escape). Si el turbo tira aceite por el tubo de escape, la causa suele ser un drenaje de aceite dificultoso (tubo obstruido, alta presión de gases en el cárter) o un desgaste total de los retenes del eje en el lado de la turbina.

La quema de aceite en el sistema de escape va acompañada de un denso humo azul y un característico olor a quemado.

Averías graves del turbocompresor:

  • Desgaste de cojinetes y eje. Aparece holgura, el eje empieza a vibrar y rompe los retenes. El aceite comienza a salir abundantemente. Se requiere reparación o sustitución del cartucho (núcleo).
  • Daños en la turbina (compresor). Se producen por la entrada de objetos extraños (tuercas, arena) en la admisión. Esto provoca desequilibrio y la destrucción del conjunto.

Métodos para eliminar la fuga

Antes de cambiar el turbo, realiza las siguientes comprobaciones. En el 80% de los casos, el problema se resuelve eliminando factores externos.

  1. Comprobación del filtro de aire. Sustituye el filtro si está visualmente sucio. Un filtro taponado crea un vacío que extrae el aceite del turbo.
  2. Revisión de la admisión. Limpia los manguitos y la caja del filtro de residuos. Comprueba su estanqueidad. Cualquier entrada de aire que no pase por el filtro destruirá rápidamente un turbo nuevo debido a la arena.
  3. Alimentación y retorno de aceite. Revisa el tubo de drenaje de aceite (retorno). Debe estar limpio, sin dobleces bruscos, no estar aplastado y libre de selladores. El aceite del turbo baja por gravedad; cualquier obstáculo aquí obligará al aceite a buscar salida a través de los retenes hacia el escape o la admisión.
  4. Ventilación del cárter (PCV). Un punto crítico. Si la válvula de ventilación de gases del cárter (PCV) está obstruida, se crea una sobrepresión en el cárter (y en el tubo de retorno del turbo). El aceite no tiene por dónde bajar y es expulsado a través del turbo. Revisa y, si es necesario, sustituye la válvula de ventilación.
  5. Catalizador y filtro de partículas (DPF). Si el escape está obstruido, se crea una contrapresión que puede alterar el funcionamiento de los sellos dinámicos del turbo.
  6. Holgura del eje. Desmonta el manguito y comprueba la turbina con los dedos. Se admite una pequeña holgura radial (arriba-abajo), pero los álabes no deben tocar las paredes. La holgura axial (adentro-afuera) es inadmisible. Si las holguras son grandes, el turbo necesita reparación.
¡Está prohibido el uso de silicona o sellador al instalar los tubos de alimentación y retorno de aceite! Los restos de sellador pueden desprenderse, obstruir los canales de aceite y averiar el turbo instantáneamente por falta de lubricación. Utiliza siempre juntas nuevas.
Después de una conducción exigente, deja el motor al ralentí durante 1 o 2 minutos antes de apagarlo. Esto evitará que el aceite se carbonice en los cojinetes del turbo incandescente (si no tienes instalado un 'turbo timer').

Casos raros y específicos

Daño mecánico. La entrada de un objeto extraño (un tornillo, un trozo de trapo) en la admisión provoca la destrucción de los álabes. En tales casos, la reparación no es viable y se requiere la sustitución del conjunto (cartucho o turbo completo).

Aflojamiento de fijaciones. En algunos modelos de turbos (incluidos los de vehículos industriales), es posible que se aflojen los pernos de fijación de la caracola fría o caliente al cartucho debido a la vibración. Esto puede parecer una fuga por la junta. Comprueba el apriete de los tornillos.

Nivel de aceite alto. Si el nivel de aceite en el motor supera la marca MAX, el cigüeñal puede batir el aceite generando espuma, y el drenaje del turbo se verá dificultado (el orificio de salida quedará sumergido). Restablece el nivel correcto.

Desgaste del grupo motor (segmentos/pistones). Con un desgaste severo de los pistones, el paso de gases al cárter es tan grande que el sistema de ventilación no da abasto. La sobrepresión en el cárter impide el retorno del aceite del turbo, provocando fugas.

Anulación de la válvula EGR. Existe la opinión de que anular la válvula EGR ayuda a mantener limpia la admisión. Sin embargo, esto cambia los regímenes de presión del motor y requiere una reprogramación adecuada. Por sí sola, la anulación de la EGR no elimina la causa de la fuga de aceite del turbo si el propio eje está desgastado.

¿Fue útil este artículo?

Sus comentarios nos ayudan a mejorar nuestro contenido.

¿No encontraste la respuesta a tu pregunta?
Pregunta en los comentarios. ¡Responderemos sin duda!

Discusión (0)

¡Inicia sesión para comentar!
Iniciar sesión

¡Aún no hay comentarios!