Por qué el coche arranca y se para inmediatamente

La situación en la que el coche arranca y se cala (se apaga) un par de segundos después del encendido es familiar para muchos conductores. Ocurre tanto en frío como en caliente, en motores de gasolina, diésel o gas. Las causas son múltiples: desde combustible de mala calidad hasta fallos en la electrónica o problemas mecánicos. No se debe ignorar este síntoma, ya que a menudo es señal de una avería que podría derivar en una reparación costosa.
Causas principales de la avería
Para facilitar el diagnóstico, dividiremos las posibles causas en grupos lógicos: desde las más sencillas (combustible y aire) hasta las más complejas (sensores y mecánica).
Sistema de combustible y admisión de aire
Poco combustible. La causa más banal. Tras un estacionamiento prolongado, la condensación y los restos de vapores se asientan en el fondo del depósito, lo suficiente para que el motor "agarre", pero la bomba succiona aire inmediatamente y el motor se para.
Mala calidad del combustible. Agua en el depósito o combustible adulterado provocan un funcionamiento inestable. Si hay poca agua, pueden ayudar los aditivos específicos para eliminar la humedad. Si se ha repostado combustible de muy mala calidad, es necesario vaciar el depósito, cambiar los filtros y llenar con carburante de calidad.
Para motores diésel: En invierno, las parafinas del gasóleo de verano pueden obstruir el filtro. Utilice aditivos anticongelantes y revise los calentadores.
Filtro de aire obstruido. Provoca una «falta de oxígeno». La mezcla se vuelve demasiado rica, las bujías se encharcan y el motor se cala. La solución es revisar la toma de aire y cambiar el filtro.

Presión de combustible insuficiente. Crítico para motores de inyección y diésel. Causas:
- Avería de la bomba de combustible.
- Filtros obstruidos (el de la bomba en el depósito o el filtro de combustible principal).
- Regulador de presión de combustible defectuoso.
- Fugas en los conductos (suelen ir acompañadas de olor a gasolina).
Entrada de aire no medida (Fuga de vacío). El aire extra que no registran los sensores empobrece la mezcla. Se debe buscar la fuga en el colector de admisión, manguitos de vacío, juntas del cuerpo de mariposa o carburador. Los manguitos dañados deben sustituirse, no repararse.
Fallo en el sistema EVAP (control de emisiones por evaporación). Si la válvula de purga del canister se ha quedado atascada en posición abierta, entra aire no registrado y vapores de gasolina constantemente al colector de admisión. Esto crea un efecto de fuga de vacío, haciendo que el coche se cale tras el arranque o funcione de manera inestable.
Electrónica, sensores y encendido
Alarma e inmovilizador. A menudo, el sistema de seguridad bloquea la bomba de gasolina o el encendido un par de segundos después del arranque (modo antirrobo o fallo en el reconocimiento de la llave). Asegúrese de que el transpondedor de la llave o el mando se lee correctamente.
Válvula de control de ralentí (IAC). En coches de inyección, mantiene las revoluciones cuando no se pisa el acelerador. Si la válvula está sucia o rota, el motor arranca pero se apaga en cuanto suelta el pie del acelerador. A menudo, limpiar el conducto y la propia válvula soluciona el problema.
Sensor de posición de la mariposa (TPS). Si la señal es incorrecta, la centralita (ECU) no entiende en qué régimen está funcionando el motor. Es necesario comprobar el sensor con un multímetro.
Caudalímetro (Sensor MAF). Si mide incorrectamente la cantidad de aire (por exceso o por defecto), la mezcla se prepara mal. Con desviaciones graves, el motor se cala. El caudalímetro no suele repararse, se sustituye.
Sensor de posición del cigüeñal (CKP). Uno de los sensores principales. Si se pierde su señal, desaparece la chispa y la inyección de combustible. Si funciona con interrupciones, puede haber desincronización y parada del motor. Requiere comprobación.

Sistema de encendido. Incluye:
- Bujías: viejas, encharcadas o con la separación de electrodos incorrecta.
- Bobinas de encendido: un fallo en el aislamiento provoca que el motor "ratee" (fallo en un cilindro) y se detenga.
- Cables de alta tensión: fugas de corriente (a menudo visibles en la oscuridad) u oxidación de los contactos.
Problemas mecánicos y escape
Catalizador obstruido. Si las celdas del convertidor catalítico se han roto o fundido, los gases de escape no tienen salida. El motor se «ahoga» y se para. Se puede comprobar desenroscando la primera sonda lambda (creando un orificio para la salida de gases); si el motor funciona de manera más estable, la causa es el catalizador.
Importante: Si se vacía o suprime el catalizador, es obligatorio instalar un apagallamas y reprogramar la ECU (o instalar un emulador de sonda lambda), de lo contrario el motor seguirá funcionando en modo de emergencia.
Válvula EGR. Sistema de recirculación de gases de escape. Si la válvula EGR se atasca abierta, los gases de escape entran constantemente en la admisión, ahogando el motor al ralentí y durante el arranque. La solución es limpiar la válvula EGR o anularla (física y electrónicamente).
Sistema de distribución. El estiramiento de la cadena o el salto de la correa en 1-2 dientes altera la sincronización de las fases. La mezcla no entra a tiempo y la chispa salta en el momento equivocado. Requiere una revisión urgente de las marcas de distribución, ya que existe riesgo de que las válvulas choquen con los pistones.
Holgura de válvulas incorrecta. Relevante para motores sin taqués hidráulicos. Las válvulas pisadas (muy apretadas) dejan de cerrar herméticamente al calentarse, la compresión cae y el motor se para.
Peculiaridades de los coches con carburador
Los coches antiguos tienen sus propios problemas característicos:
- Ajuste incorrecto del carburador: ralentí demasiado bajo o nivel incorrecto en la cuba del flotador.
- Estárter (Ahogador): si el dispositivo de arranque no funciona o la membrana está rota, la mariposa no cierra (mezcla pobre) o no se abre ligeramente tras el arranque (mezcla rica, el motor se ahoga).
- Solenoide de ralentí: si no hace "clic" al poner el contacto, el chiclé de ralentí está bloqueado.
Conclusión
Si el coche arranca y se cala, comience el diagnóstico por lo más sencillo: el inmovilizador, nivel de gasolina y posibles entradas de aire. Si la luz de avería (Check Engine) está encendida, es imprescindible leer los códigos de error con un escáner OBD; esto ahorrará tiempo y señalará directamente al sensor defectuoso.
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