Averías de la bomba de agua
Las averías de la bomba de agua se manifiestan por una holgura significativa en su eje, pérdida de estanqueidad en el sello, o desgaste (corrosión o rotura) del impulsor. Todos estos defectos provocan que la bomba de agua del coche no funcione correctamente, lo que impide mantener la presión necesaria en el sistema de refrigeración del motor. Esto, a su vez, conduce a un aumento de la temperatura del líquido refrigerante, llegando incluso a hervir. En estos casos, es necesario comprar una bomba nueva e instalarla en lugar de la antigua.

Síntomas de avería de la bomba
Existen seis indicios principales de una bomba «agonizante», que permiten determinar si el componente ha fallado parcial o totalmente y requiere sustitución. Entre estos síntomas se encuentran:

- Ruidos extraños. A menudo, una bomba de agua parcialmente defectuosa emite ruidos «insanos», como zumbidos o aullidos, durante su funcionamiento. Estos pueden deberse a un desgaste considerable del rodamiento o a que el impulsor de la bomba roza contra la carcasa al girar. También puede ocurrir por un fallo parcial del rodamiento.
- Holgura en la polea de la bomba. Surge debido a daños o al desgaste natural del rodamiento de rotación. El diagnóstico en este caso es bastante sencillo: basta con mover el eje de la bomba de un lado a otro con los dedos. Si hay holgura, se notará claramente al tacto. Tenga en cuenta que la aparición de holgura acelera el momento en que el retén de la bomba perderá hermeticidad y comenzará a fugar refrigerante.
- Aparición de fugas. El anticongelante puede gotear tanto por el sello como por otros lugares, como la carcasa o el impulsor. En este caso, se puede observar líquido refrigerante en el cuerpo de la bomba, en su zona de montaje, en algunos elementos bajo el capó (dependiendo del diseño del coche) o simplemente en el suelo debajo del vehículo.
- Olor a anticongelante. Se puede percibir no solo al abrir el capó, sino también dentro del habitáculo, ya que los vapores entran a través del sistema de ventilación. El líquido refrigerante suele tener un olor dulzón, a veces con un matiz a alcohol.
- Desalineación del montaje. Especialmente en relación con los engranajes de la correa de distribución y los rodillos tensores. Esto se puede comprobar visualmente o colocando un objeto recto (como una regla) en el mismo plano que los rodillos y la bomba. En estos casos, es frecuente que la correa se desgaste de forma irregular.
- Aumento significativo de la temperatura del motor. No solo del motor, sino también del líquido refrigerante, lo cual se indicará mediante el testigo en el panel de instrumentos. En casos críticos, el refrigerante hierve y sale vapor del radiador. ¡Esta situación es crítica y está prohibido utilizar el vehículo si ocurre!
Si aparece al menos uno de los síntomas mencionados, es necesario realizar un diagnóstico adicional tanto de la bomba como del sistema de refrigeración. Cuando surgen los primeros signos de fallo, aún se puede circular, pero no se sabe por cuánto tiempo, y es mejor no tentar a la suerte. En algunos casos, el coche puede aguantar entre 500 y 1000 kilómetros, mientras que en otros no llegará ni a cien. Con el sistema de refrigeración no se juega; hay que diagnosticarlo y repararlo a tiempo y por completo.
Dependiendo de la marca y calidad de la bomba de agua, el reglamento suele prescribir su sustitución aproximadamente cada 60.000 kilómetros (depende de cada caso concreto y lo estipula el fabricante; la información exacta se encuentra en el manual del vehículo).
Causas de avería de la bomba
¿Cuáles son las posibles causas de que falle la bomba? Esta pregunta interesa tanto a principiantes como a conductores experimentados. A continuación, se detallan las principales causas, desde las más comunes hasta las más «exóticas»:

- Rodamiento defectuoso. Este componente se desgasta por causas naturales debido al uso. Sin embargo, un desgaste acelerado puede deberse a factores negativos adicionales. Uno de ellos es una tensión incorrecta (excesiva) de la correa, lo que ejerce más presión sobre el rodamiento. Otra causa es la entrada de anticongelante en las partes de fricción debido a la pérdida de estanqueidad de la junta.
- Fallo del sellado. La bomba tiene dos sellos: el retén y una junta de goma. Es el retén (junta) el que falla con más frecuencia. Esto ocurre por dos motivos: desgaste natural (endurecimiento de la goma) y el uso de anticongelante barato de mala calidad sin los aditivos protectores adecuados, o incluso el uso de agua. A largo plazo, estos líquidos «corroen» la junta, que comienza a gotear, provocando una bajada del nivel de refrigerante y la entrada de líquido en el rodamiento, eliminando su lubricante y causando los problemas descritos anteriormente.
- Desalineación del montaje. Puede ocurrir por una instalación incorrecta o un defecto de fábrica. La instalación incorrecta es rara, ya que la carcasa tiene orificios de fijación predefinidos difíciles de errar. Otra causa es un asentamiento irregular en el bloque motor (por superficies sucias, oxidadas o deformadas). Lamentablemente, el defecto de fábrica, sobre todo en bombas económicas, no es tan raro. La desalineación hace que la polea gire torcida, acelerando el desgaste de la correa y del rodamiento. En casos críticos, puede romperse la correa y provocar el choque entre válvulas y pistones. A veces, la desalineación surge tras un accidente que haya desplazado elementos de la carrocería o el motor.
A menudo, la reducción del rendimiento de la bomba y la consiguiente bajada de presión en el sistema se observan tras el uso de tapafugas para radiadores. Su composición se mezcla con el refrigerante y obstruye las celdas del radiador, además de adherirse al impulsor de la bomba. Si esto ocurre, es necesario vaciar el anticongelante, desmontar la bomba y limpiar el sistema de refrigeración con productos especiales.
Cómo detectar una avería en la bomba
Comprobar si la bomba de agua del coche tiene fallos es bastante sencillo. El método más básico es comprobar al tacto si hay holgura en el eje. Para ello, basta con agarrar el eje de la bomba con los dedos e intentar moverlo de lado a lado (perpendicularmente al eje). Si el rodamiento está bien, no debería haber juego. Si existe incluso una pequeña holgura, hay que cambiar la bomba.

Sin embargo, una comprobación más exhaustiva sin desmontar la bomba se realiza siguiendo este algoritmo:
- Calentar el motor hasta la temperatura de trabajo (alrededor de +90°C).
- Con el motor en marcha, apretar con la mano el manguito grueso del radiador por donde circula el refrigerante.
- Si la bomba funciona, se debe sentir presión en el interior. Si no hay presión o es pulsante, significa que la bomba ha fallado total o parcialmente. Probablemente el impulsor esté girando en falso sobre el eje.
Para verificar la bomba visualmente, también es necesario inspeccionar su lugar de montaje. Para ello, hay que desmontar la cubierta protectora de la distribución para acceder directamente a la bomba (el diseño varía según el coche; puede que no haya cubierta o no sea necesario quitarla). A continuación, inspeccione atentamente la carcasa, el sello y el asiento de la bomba.

Es fundamental buscar fugas de anticongelante por debajo de la junta. No es necesario que esté húmeda en el momento de la inspección. Si el asiento y la junta están secos, pero hay restos secos (y recientes) de fugas alrededor, significa que a alta presión la junta deja escapar líquido. Los rastros de fugas suelen ser de color rojizo o marrón óxido, a veces gris (dependiendo del color del anticongelante utilizado).
Antes de desmontar la bomba para un diagnóstico más profundo (revisar impulsor y rodamiento), asegúrese de que el termostato funcione correctamente y que no haya bolsas de aire en el sistema. De lo contrario, solucione primero esos problemas.
Si ya ha desmontado la bomba, examine obligatoriamente el estado del impulsor, en particular la integridad de las aspas y su forma.


También debe inspeccionar la superficie de contacto de la bomba con el bloque motor. Idealmente, no debería haber fugas por el orificio de drenaje. Sin embargo, si hay fugas insignificantes (¡muy leves!), se podría intentar posponer el cambio sustituyendo la junta y usando sellador, aunque es una solución temporal.
Para comprobar si el ruido o silbido proviene del rodamiento de la bomba, quite la correa de la polea y gírela con la mano, preferiblemente lo más rápido posible.
Si el rodamiento está mal, emitirá un zumbido y girará de forma irregular o con traqueteo. Este método sirve para bombas movidas por la correa de accesorios. Si es movida por la correa de distribución, habrá que destensar la correa para comprobarlo.

Cómo suena una bomba defectuosa
Muchos conductores se preguntan si merece la pena reparar la bomba vieja o comprar e instalar una nueva. No hay una respuesta única, depende del estado de la bomba, su desgaste, calidad y marca. Sin embargo, la experiencia demuestra que la reparación solo es viable si se trata de cambiar la junta de goma. En el resto de casos, es mejor sustituir la bomba por una nueva, especialmente si ya tiene mucho uso. Al cambiar la bomba, también se debe cambiar el anticongelante.
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